Para que disfrutes tu obra por mucho tiempo, aquí tienes algunas recomendaciones para conservarla en perfecto estado:
Ubicación ideal: Una vez que elijas dónde colocarla, evita moverla con frecuencia y procura que no esté expuesta a la humedad o cambios bruscos de temperatura.
Luz adecuada: La luz natural es hermosa, pero una exposición prolongada al sol puede deteriorar los colores. Busca un espacio con iluminación indirecta.
Limpieza segura: para quitar el polvo, usa un paño seco y suave. No emplees productos de limpieza comunes, ya que podrían dañar la pintura, el lienzo o la madera del marco.
Evita el contacto directo: Intenta no tocar la superficie de la obra, ya que con el tiempo, la grasa natural de las manos puede afectar la textura y los colores.
Siguiendo estos consejos, tu obra se mantendrá tan hermosa como el primer día.